Mostrando entradas con la etiqueta D. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta D. Mostrar todas las entradas

sábado, 12 de julio de 2008

Oh, la culpa!

A veces tenemos que elegir. Puedes elegir que la culpa te lleve de vuelta al comportamiento que en primera instancia te llevo al problema, ó aprender de la culpa y poner todo tu esfuerzo en superarlo.



Creo que eso refleja en gran parte lo que yo opino, y siento respecto a la citada "CULPA".

Dejenme explicarlo de ésta manera; para mí la culpa no se comparte, tajantemente, de ninguna manera. Es algo que una debe aguntar solita/o y por qué? porque POR ALGO SE LLAMA "CULPA". Compartir ese sentimiento le quita valentía al asunto, le quita sabor, y obviamente le quita confidencialidad, pero sobre todo le quita el sentido a ésto de la culpa.



Me explique mal? entonces, déjeme volver a explicar ésta vez con un ejemplo:

Luchito le fue infiel a María en una fiesta y se siente terrible por ello, esta niñita causante de la infidelidad (llamémosla KEKA) tampoco se siente muy orgullosa de lo ocurrido y obviamente sabe que "lo que pasó, pasó", entonces a la mañana siguiente Luchito se muere por dentro y se siente podrido por lo mal pololo que fue, y blablabla, no sabe que hacer pero al fin y al cabo tiene 2 opciones:

a) Decirle a María lo que pasó y atenerse a una mala reacción de parte de ella (golpes, insultos, quiebre de la relación, entre otras).

b) En buen chileno "quearse piola" y hacerse el loco, evitando que el comentario le llegue a su polola y siendo muy lindo y tiernito con ella, a manera de "compensarla" por lo ocurrido, por que obviamente suponemos (así debe ser) que él está arrepentido.



Y bien, como todo ambas opciones tienen sus pro y sus contra:


CONTINUAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA